Ciencia y conocimiento científico
La verificabilidad es cuando una afirmación se puede confrontar con otros enunciados con el conocimiento disponible y con la experiencia. La ciencia exige la verificabilidad del conocimiento. El conocimiento no verificable es llamado de otras maneras y no científico.
La hipótesis científica es un enunciado verificable que posee un grado de generalidad suficiente. Es una proposición general que puede verificarse de manera indirecta. Las hipótesis se puede formular por vía inductiva, analogías o por consideraciones filosóficas.
Si la hipótesis que ha ser a prueba se refiera a objetos ideales, la verificación consistirá en prueba de su coherencia con enunciados previamente aceptados. Pero si la hipótesis se refiere a la naturaleza o sociedad se recurre a la razón y a la experiencia.
El análisis lógico es válido para estos casos: una simple tautología, o sea, un enunciado verdadero en virtud de su sola forma, independientemente de su contenido; una definición, o equivalencia entre dos grupos de términos; una consecuencia de enunciados fácticos que poseen una extensión o alcance mayor.
El análisis lógico comprobará la validez de la hipótesis que son analíticos en determinados contexto. El análisis lógico es la primera operación que debiera hacerse para comprobar hipótesis científica.
No hay un conjunto de recetas para formular preguntas y comprobar respuestas dado que hay diferentes formas que pueden darse de la de la obtención de la formulación de la hipótesis del mismo proceso de investigación, intervienen los gustos, preferencias, emociones, contexto histórico social y demás características propias de cada individuo.
La observación
La observación es tomada por ciertos filósofos como algo privado y pasivo, dado que cada persona utiliza sus sentidos para captar información (que fluye de manera natural) y no concordará necesariamente con lo de otra persona.
Esta percepción es inadecuada dado para la vida diaria y para la ciencia. La observación debe de seguir un conjunto de pasos para que sea válida, esto le quita la pasividad. Escudriñar los objetos y utilizar métodos para mejorar la validez de lo que percibimos.
Se da el ejemplo del primer microscopio y el ojo de la mosca, donde al verlo con distintos tipos de luz se tenían distintos resultados, usando posteriormente una solución para difuminar la fuente de luz. Este proceso se hizo público y fue activo, dado que manipuló el instrumento hasta obtener un resultado aceptable.
Dado que se puede actuar para explorar lo apropiado de afirmaciones presentadas, los aspectos subjetivos de la percepción no son un problema intratable para la ciencia.
Otro ejemplo es mostrado donde la percepción básica engaña al ser humano, al ser la luna aparentemente más grande al estar cerca del horizonte y más pequeña en el zenit. Hay un instrumento de medición que permite desmentir fácilmente dicha ilusión.
La existencia de las lunas de Júpiter fue demostrada por Galileo al hacer observaciones con un telescopio y por una escala para demostrar la proporción de tamaño. Mucha gente de su época estaba en contra de su descubrimiento dado que esto probaba la teoría copérnica. Las lunas fueron monitoreadas y sus movimientos predichos y esto hizo que a pesar que eran difíciles de ver con el telescopio, su teoría fue aceptada por las masas.
Los
hechos observables son falibles y están sujetos a revisión. Un
enunciado puede ser calificado de hecho observable porque ha sido
válido hasta ese momento, pueda que en el futuro se pueda desechar.
Las
observaciones capaces de construir el conocimiento científico son
objetivas y falibles. Un ejemplo de esto es como Galileo medía el
diámetro de las estrellas por medio de un dispositivo, es objetivo
dado que si se hacen las mediciones de nuevo de la misma manera se
obtendrían resultados similares, pero es falible dado que en la
actualidad se conocen más datos de astronomía que permiten calcular
el tamaño de las estrellas que toman en cuenta el ruido generado por
el espacio.
El experimento
Para comprender distintos procesos, no comprendemos todo si solo observamos. es necesario hacer experimentos. Se busca aislar variables para entender procesos en dichos experimentos.
Los hechos que son la base de la ciencia son experimentales.
Resultados de todo experimentos son falibles dado que los avances tecnológicos hacen anticuados los experimentos pasados.
Los resultados experimentales son en ciertos sentidos dependientes de la teoría.
Se genera entonces el problema de la circularidad: La teoría depende de los experimentos, y estos de la teoría.