A partir del artículo escrito por Beatriz Sánchez Pirela.
La crítica al concepto del capitalismo donde espera el crecimiento
económico ilimitado y la exclusión resulta acertada. El crecimiento
ilimitado y eterno es imposible físicamente, los recursos naturales
son finitos y a menos que se utilicen siempre energías renovables,
la energía contenida en el planeta busca siempre condiciones de
entropía menores (degradación de la energía de manera natural).
Tanto el capitalismo como el comunismo se encargan de explotar
desmesuradamente los recursos naturales. Históricamente las
sociedades dominantes han despropiado a los habitantes originarios de
las tierras para sacarles provecho y los llevan a la pobreza. Este
artículo en repetidas ocasionas menciona esta situación, con la
cual comparto el punto de vista de la injusticia histórica.
El artículo hace mención de la amazonía y su vulnerabilidad, le da
un eje central dentro de las preocupaciones para los ecologístas
latinoamericanos. Menciona la comparación de culturas de los nativos
del amazonas e intenta dignificarlos, sabiendo que la sociedad
intenta desprestigiarlo por “retrógrado”, pero realmente es un
ser superior, por permanecer en armonía con su entorno de manera
sostenible.
La sociedad opulenta es insostenible en el mundo, irremediablemente
los recursos naturales se acabarán, y con ellos la civilización
humana. La tecnología propicia el rápido consumo de la naturaleza y
los productos de las nuevas tecnología generan desechos tóxicos a
tasas muy altas, dada la obsolescencia programada.
El artículo menciona lo injusto de las relaciones de los países
donde se paga tierra por deuda. Una opinión que yo comparto.
El artículo posteriormente menciona el caso de la Amazonía
venezolana, el Imataca. El autor divaga bastante una vez terminado
ese tema, intentando mencionar lo irreversible del daño a las
reservas naturales.
Seguido de esto menciona las interpretaciones de pensadores
relacionados con el tema.
El primero de ellos es Enrique Dussel, éste propone la filosofía de
la liberación, dado que la filosofía tradicional es solo un
instrumento de la opresión tradicional. La filosofía de la
liberación requiere la preservación del planeta, dado que se tiene
que liberar a los que fueron oprimidos y despojados de sus tierras.
El segundo es Franz Hinkelammert, éste propone la ética del bien
común. Para aplicarlo a la ecología, hay que verlo como el efecto a
largo plazo que se tendrá si se sigue con la destrucción masiva del
entorno, y no sólo eso, en el corto plazo se dan problemas por
despojos de tierra y contaminación.
El tercero es Leonardo Boff, éste habla de la ética de la tierra,
donde retoma la visión de los diversos habitantes nativos que veían
a la tierra como divinidad, lo sagrado de la tierra nos hace
protegerla de manera natural.
Las sociedades indígenas si modificaron parte del Amazonas a su
conveniencia, pero siempre solo que necesitaban.
No comments:
Post a Comment